Catalina, es la única hija de un matrimonio iquiqueño que después de 10 años lograron ser padres; nació de 5 meses, pesando sólo 750 gramos. Fue diagnosticada con retinopatía del prematuro y con alto riesgo de ceguera, luego de unos meses y aún en incubadora la pequeña Catalina debía ser operada, la operación sólo pronosticaba que podía devolverle un 10% de visión, aún así sus padres aceptaron las condiciones, fue después de 4 meses de búsqueda que junto a su familia llegan a nuestros especialistas, viajando de su ciudad natal a Santiago.   Con 4 meses de vida fue operada y supervisada por todo un equipo de profesionales especialistas, quienes lograron, a su corta edad realizar una vitrectomía exitosa, así fue como a sus 9 meses mientras su madre la mudaba, Catalina, comenzó a jugar con sus manos y logró por primera vez descubrir lo que era el mundo. La operación obtuvo resultados mejores de los esperados, ya han pasado 9 años desde su operación y hoy con la ayuda de lentes bifocales y de contacto, Catalina se desenvuelve normalmente, es una excelente estudiante, muy risueña y sociable. ¡Gracias Catalina por inspirarnos a seguir aportando en la calidad de vida de muchas personas!